RECORRIDO GEOLÓGICO COMPLEMENTARIO EN TORNO A LA POBLACIÓN DE DAROCA. COMARCA DEL CAMPO DE DAROCA. ZARAGOZA. ARAGÓN
Josep M. MATA – PERELLÓ, Jaume VILALTELLA FARRAS y Armand PAZ RICO
NOTA PREVIA INICIAL
El recorrido del presente itinerario se efectuará, casi íntegramente por la ciudad de Daroca. Se iniciará en el casco viejo de la población, para ir hacia sus sectores meridionales y orientales, finalizando dentro de la población.
ADVERTENCIAS PREVIAS
Como en otros recorridos de RECONOCIMIENTO GEOLÓGICO (o de RECONOCIMIENTO GEOLÓGICO Y MINERO), el recorrido se compondrá de diversas PARADAS. En este caso serán tres.
Por otra parte, habrá que tener en cuenta, en todo momento, especialmente antes de empezar los recorridos de los diferentes tramos; aunque cabe avanzar que será un recorrido peatonal.
Finalmente, como ya hacemos en otros recorridos similares, queremos decir que hace falta tener un cuidado muy especial en el respeto a la naturaleza, a lo largo de todo el recorrido del itinerario, y también fuera de él.
BREVE INTRODUCCIÓN GEOGRÁFICA
El recorrido del presente itinerario se efectuará por una sola población zaragozana, por la de Daroca, integrada dentro de la comarca del Campo de Daroca, de la que es su capital. Por supuesto, las tres paradas del recorrido de este itinerario, se efectuaran dentro de la población, aunque dos de ellas en la periferia. F
BREVE INTRODUCCIÓN GEOLÓGICA
El recorrido de este itinerario, se desarrollará íntegramente por el Sistema Ibérico; concretamente en la zona de contacto entre la Rama Castellana del Sistema Ibérico con la Depresión de Teruel – Daroca – Calatayud.
Efectivamente, el recorrido, se efectuará muy cerca del importante cabalgamiento de los materiales paleozoicos del Cámbrico, sobre los materiales cenozoicos del Mioceno, de la segunda. Precisamente, en la primera parada del recorrido, analizaremos ese contacto.
Así, en el recorrido iremos viendo esquistos, pizarras y cuarcitas del Cámbrico. Asimismo, también veremos materiales terrígenos del Mioceno. Sin embargo, muy a menudo, unos y otros se hallan recubiertos por materiales detríticos del Pleistoceno y del Holoceno, generalmente de origen fluvial, aportados por el Jiloca y sus afluentes.